Queremos ser como Camilo y el Che Imprimir
Escrito por Eduardo Luis Martín   
Jueves, 29 de Octubre de 2015 13:56

che-camilo

Santa Clara, 29 oct (AIN) Pánfilo Rodríguez Valdés, combatiente del Frente Norte de Las Villas, dijo a los alumnos de la Escuela Ramón Pando Ferrer, de Economía, de esta ciudad, que los pioneros también pudieran decir: Queremos ser como Camilo y el Che.



Tras concluir el conversatorio con motivo del Aniversario 56 de la desaparición física del Héroe de Yaguajay, el miembro de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, manifestó a la AIN que la vida le premió con haber conocido a ese hombre extraordinario que fue Camilo Cienfuegos.

Añade que el también nombrado Señor de la vanguardia era un joven que tenía  deseos de estudiar, pero desde muy temprano tuvo que trabajar, no obstante sus inquietudes revolucionarias lo llevaron a participar en la expedición del yate Granma y con su inteligencia natural se convirtió en  un jefe guerrillero de cualidades excepcionales.

Procedente del poblado de Florencia, este octogenario de mente clara, recuerda que militaba en una célula clandestina del Movimiento 26 de Julio, y junto a un hermano y tres primos se incorporaron en agosto de 1958 a la guerrilla del Frente Norte de Las Villas.

La primera vez que vi a Camilo- comenta el combatiente-  fue en el campamento donde nos encontrábamos como 100 hombres mal armados y nos llegó la orden de evitar un enfrentamiento con las fuerzas del Ejército de la tiranía que debido a la delación de un traidor sabían que teníamos pocas armas.

Mientras a los desarmados se les dio la orden de dispersión, unos pocos con escopetas nos quedamos en espera del posible ataque, explica Rodríguez Valdés.

Al llegar Camilo con un grupo de invasores de la Columna número dos Antonio Maceo, autorizó a uno de sus hombres que si nos atacaban les ripostara con la ametralladora,  lo que en efecto sorprendió a los agresores confiados en la información de encontrarnos prácticamente desarmados y se retiraron de inmediato, agrega el combatiente.

En otra ocasión cumplía la misión de preparar una emboscada junto a un grupo de invasores en la carretera entre Caibarién y Yaguajay, pero Camilo le pasó revista a cada una de las posiciones y detectó que yo no era de sus hombres, no obstante, como ya tenía barbas, le hizo una seña al entonces capitán William Gálvez para que me dejara.

Recuerda que fue una operación exitosa previa al ataque al cuartel de Yaguajay en la que ocuparon dos camiones con varias armas, municiones y un grupo de soldados que dejaron prisioneros.

Fueron muchos los pasajes y anécdotas contadas por el combatiente a los jóvenes estudiantes, quienes quedaron impresionados con la personalidad del hombre del sombrero alón y la sonrisa amplia, quien se destacó por defender  la causa de los humildes, su fidelidad a la Revolución y a Fidel.